El mundo del tenis está plagado de deportistas que llegaron a triunfar sólo una vez, que nunca fueron números 1 pero que sin duda podrían haber ganado más títulos si se hubieran perfeccionado un poco más. Uno de mis favoritos de este grupo es el australiano Pat Cash, que tuvo su mejor momento a finales de la década de los 80 y que llegó a ganar el torneo de Wimbledon en 1987 imponiéndose a un todopoderoso como Ivan Lendl. Es bonito recordarle.

Pat Cash, ya talludito (patcash.co.uk)
Pese a tener sólo un Grand Slam, este protagonista del tenis está incluido en numerosos videojuegos con los que ahora juegan pequeños y mayores en las consolas. Está junto a otros grandes como Boris Becker o Andre Agassi. Se le reconoce fácilmente porque es alto (1,90) y aparece con una cinta ancha de pelo ajedrezada, diestro con revés a una mano.
Ahora tiene 44 años, pero cuando tenía 22 fue el gran héroe en el All England Club. Un jovencísimo australiano, gran promesa del país, que derrotó en la final de Wimbledon a todo un Ivan Lendl por 7-6, 6-2 y 7-5. En aquellos momentos el tenista checo era número 2 del mundo y Pat Cash ya había dejado por el camino al número 7 y al 3. Llegó a la final sobre hierba estando como 11º en el ránking de la ATP. Durante su carrera su mejor lugar fue el 6º puesto.
Quizá pudo alcanzar mucho más este chico de Melbourne, pero se quedó ahí. En 1981, en su época de júnior, sí llegó a ser el número 1 de su categoría. El mismo año donde salió victorioso en Wimbledon también pudo ganar el Open de Australia, pero se encontró con el sueco Stefan Edberg en la final. En la siguiente temporada volvió a llegar al Grand Slam de su tierra (nació en Melbourne) pero cayó ante otro sueco, Mats Wilander. Ambas finales fueron muy intensas y Pat Cash estuvo a punto de ganar, sin embargo los partidos no fueron perfectos.
Se retiró con 32 años y acumuó 7 títulos durante su carrera, con unas ganancias de casi 2 millones de dólares. Tras el tenis profesional, su vida ha estado ligada a este deporte, pues tiene muchas escuelas de tenis en Asia y Oceanía, ha sido comentarista de la BBC y le hemos podido ver jugando partidos del circuito de tenistas veteranos. También ha sido entrenador de Greg Rusedski y de Mark Philippousis. Actualmente colabora con ONGs.
Este apasionado guitarrista y amante del rock también tuvo momentos bajos, pocos años después de su retirada. En 1999 fue ingresado en una clínica para tratar sus problemas con el alcohol porque tenía crisis depresivas. Además, tiene cuatro hijos de dos matrimonios diferentes, dos en cada uno.
Os dejo con dos vídeos, el de los últimos puntos de la final de Wimbledon del 87, donde muchos aficionados recordarán la intensa celebración en la grada, abrazándose a su entrenador y su familia, y otro actual donde hacía comentarios previos antes de la Copa Masters que se celebró en Londres. Cash, todo un especialista en superficies rápidas.
Si os apetece conocer algo más a Pat Cash debéis visitar su página web oficial.